Hola a todas y a todos,
Deseo compartir con ustedes una parte de mi vida con Jesús.
La primera vez que leí la Biblia, no comprendía el sentido de las palabras. Todo parecía difícil y confuso. Pero un día, le oré a Jesús para que me ayudara a comprender Su Palabra. Poco a poco, todo cambió: se abrieron mis ojos, se iluminó mi corazón, y comencé a ver la belleza y la verdad de lo que leía. Hoy, doy gracias a Dios, porque Él me ha dado la luz para comprender Su Palabra y para crecer en la fe. ![]()
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Versículo:
«Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu ley.» — Salmo 119:18
