Hola,
Mis amigos, algunas personas atraviesan nuestra vida, otras permanecen, y otras se van. Pero las que vienen de Jesús… permanecen
. Ellas te apoyan, te levantan y construyen contigo. Cuando Dios pone a alguien en tu corazón, ese vínculo es valioso
, raro y portador de una misión eterna.
“Dos valen más que uno, porque obtienen buen rédito de su trabajo. Porque si caen, uno levanta a su compañero; ¡ay del que está solo y cae sin que haya otro que lo levante!” Eclesiastés 4:9-10
No todos los encuentros están destinados a durar
Algunas personas atraviesan nuestra vida como estaciones: para enseñarnos, corregirnos, o a veces solo para ponernos a prueba. No es un fracaso, es la vida
.
Los que vienen de Jesús tienen algo diferente
Ellos:
- aportan paz,
- acercan a Dios
, - no se aprovechan de ti,
- quieren verte crecer,
- oran por ti en secreto.
No son solo personas “amables”… son almas enviadas por el cielo.
Protege los lazos valiosos
Si tienes a alguien a quien realmente amas, protege ese vínculo. Amar según Dios no es solo un sentimiento: es cuidar, honrar, respetar, edificar y perdonar. Un vínculo dado por Dios nunca debe ser descuidado.
El amor que viene de Jesús es sólido y eterno
Atraviesa:
- las distancias,
- los malentendidos,
- las tormentas,
- los cambios,
- el tiempo mismo.
Todo lo que Dios construye está hecho para durar.
Escucha tu corazón y a Dios
Si alguien ha sido puesto en tu vida por el cielo, no dejes que ni el miedo, ni el orgullo, ni las voces externas destruyan lo que Dios ha comenzado. Lo que Jesús une, la eternidad protege
.
