Obedecer para ver: La lección del hombre ciego sanado

:glowing_star: Hola amigos, :glowing_star:

¿Por qué nos hacemos preguntas constantemente? :thinking: ¿Por qué sentimos esa necesidad de contradecir? Sorprendentemente, Jesús suele ser quien más desobedecemos… pero ¿por qué? :red_question_mark:

Recuerden la historia del hombre que nació ciego.

:eye_in_speech_bubble: Después de encontrarse con Jesús, recuperó la vista. :eyes: ¿Fue la tierra que Jesús aplicó en sus ojos lo que lo sanó? :brown_circle: ¿O el agua con la que se lavó? :droplet: No. Lo que realmente lo sanó fue su obediencia. :folded_hands:

No discutió, no dudó, no hizo preguntas. Simplemente confió. :sparkling_heart: Creía profundamente que solo la obediencia, acompañada de un corazón puro, podía salvarlo. :heart:

Seguir a Jesús no siempre es fácil. :high_voltage: Obedecer puede requerir coraje y humildad. :flexed_biceps: Pero aquellos que quieren ser verdaderos aliados de Cristo deben seguirlo allá donde Él los conduzca, sin dudar, sin discutir.

Piensen también en sus discípulos: :busts_in_silhouette: ellos obedecieron y lo siguieron.

Jesús les dijo:

\u003e :sparkles: «El día que dudes en obedecer, es el día en que no entiendes lo que Dios quiere hacer por ti.» :sparkles:

Y la Biblia nos recuerda:

\u003e :open_book: «La obediencia vale más que los sacrificios.» (1 Samuel 15:22) :open_book:

Un corazón obediente abre la puerta a los milagros de Dios. :rainbow: Atrévete a dar el paso, confía tu vida a Él y mira cómo tu mundo se transforma. :glowing_star:

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Es simple, pero poderoso. Obedecer sin discutir… ¡ese es el desafío! :100:

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