« Una fuente que nunca se agota »

Juan 4:14 : “Pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; y el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.”

Este versículo nos recuerda que solo Dios es la fuente última de la vida. Bebamos cada día de Su agua viva y dejemos que Él sea nuestro guía eterno. :droplet:.

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